La digitalización de la gestión llegó a las pymes para quedarse: facturación electrónica, tableros de control y medios de cobro digitales forman el piso mínimo sobre el que hoy se administra cualquier empresa del segmento.
Los contadores y consultores coinciden en que el salto más rentable es el más simple: ordenar la información. Saber en tiempo real qué margen deja cada producto o cliente cambia decisiones que antes se tomaban por intuición.
La oferta de software de gestión local, con soporte en español y precios en pesos, achicó la barrera de entrada que durante años frenó la modernización del segmento.