El empleo formal privado muestra señales de recuperación con las pymes como protagonistas. Los sectores vinculados a la agroindustria, la energía y el turismo encabezan la creación de puestos, con demanda insatisfecha de perfiles técnicos.
Las cámaras empresarias remarcan una paradoja que se repite en todo el país: hay vacantes sin cubrir en oficios calificados mientras persiste el desempleo en perfiles sin formación específica. El puente entre educación técnica y empresa vuelve al centro de la agenda.
Los programas de práctica profesional y de primera experiencia laboral aparecen como la herramienta con mejores resultados medibles.