La foresto-industria del NEA está dando el salto de la madera al producto: los aserraderos amplían su capacidad de remanufactura con secaderos, líneas de finger joint y componentes para la construcción industrializada en madera.
La construcción con madera gana terreno en el país y abre un mercado interno que complementa la exportación. Los especialistas destacan el potencial del NEA para abastecer esa demanda con bosques implantados certificados.
La agenda del sector pasa por la energía —aprovechar el residuo como biomasa— y por la formación de carpinteros industriales para la nueva escala.