La siembra fina arranca con un dato alentador: la recarga de humedad en los perfiles de gran parte del área triguera. Tras campañas condicionadas por la seca, los productores encaran la planificación con intenciones de siembra que superan las del año pasado.
Los técnicos recomiendan igualmente prudencia en la elección de tecnología: la fertilización nitrogenada, señalan, conviene definirla por ambiente y con el pronóstico trimestral sobre la mesa, antes que por promedios históricos.
Si el clima acompaña, el trigo volverá a ser la puerta de entrada de divisas del primer semestre y un ordenador de la rotación en los planteos mixtos.