La demanda de suelo industrial cambió de perfil: las empresas que se relocalizan ya no buscan solo un lote, sino infraestructura completa desde el primer día. Energía con potencia asegurada, fibra óptica y seguridad perimetral encabezan los requisitos.
Los parques que invirtieron en servicios comunes —balanza, báscula, salas de capacitación, tratamiento de efluentes— muestran niveles de ocupación muy superiores al promedio. La cercanía a rutas troncales sigue siendo el factor de localización decisivo.
Los desarrolladores anticipan una segunda ola de demanda vinculada a la logística de última milla y a la industria alimenticia de valor agregado.